FARO analiza mensajes, llamadas y enlaces sospechosos, detiene la decisión impulsiva y ayuda a verificar con personas y canales realmente confiables. Pensado para todos, diseñado primero para personas mayores.
La mayoría de las estafas no explotan una falla técnica: explotan el apuro, el miedo y la confianza. FARO interviene en ese instante, antes de la transferencia, antes de compartir el código, antes de instalar la app.
Pegá o compartí un mensaje, un enlace o un teléfono. FARO lo analiza al instante y responde en lenguaje simple: sin señales claras, cuidado o alto riesgo.
Desde WhatsApp, SMS, el correo o el navegador: botón compartir y FARO lo revisa. Sin espiar conversaciones, sin permisos invasivos.
Hasta 5 personas verificadas. Ante la duda, un botón llama al número real de tu hijo o tu hija — nunca al que vino en el mensaje.
Directorio verificado de bancos y organismos. “¿Te llamó ANSES?” FARO te lleva al canal oficial, no al teléfono del estafador.
Una captura de pantalla alcanza: FARO extrae el texto y los enlaces en el propio teléfono y evalúa el riesgo.
Ante un riesgo alto, FARO puede avisar a la red de confianza — siempre según la configuración que elija la persona.
El Motor FARO combina reglas determinísticas, una base propia de reputación (teléfonos, enlaces y cuentas reportadas), modelos de clasificación e IA interpretativa.
FARO nunca responde “es seguro”: ningún motor puede garantizar que una comunicación sea legítima.
Métricas por provincia y municipio. Nunca conversaciones privadas.
Panel web multitenant para Nación, provincias y municipios: evolución de intentos de fraude por categoría y canal, campañas preventivas, alta asistida en centros de jubilados y puntos digitales.
FARO está construido para que la protección nunca se convierta en vigilancia. Es un requisito técnico de la arquitectura, no una promesa.
La demo usa el mismo motor de riesgo que la app. Pegue un mensaje sospechoso —real o inventado— y mire cómo responde FARO.
Probar la demo Acceder al panel